De las buenas ventas y los buenos oyentes

El sabado pasado experimente en primera persona la diferencia entre una excelente venta y una venta que no pasó de ser normalilla. La diferencia estuvo en el vendedor. El primero tardó 20 segundos en añadirme un problema al problema que llevaba puesto cuando entré en la tienda, el segundo VENDEDOR (con mayúsculas) captó en exáctamente 20 segundos cual era el problema y en 20 segundos nos dió la solución. Evidentemente el segundo nos vendió lo que buscábamos, el primero debe estar buscando aún donde estamos. Y aquí va mi reflexión, las actitudes y aptitudes que hicieron brillar al vendedor. Escuchó TODA la necesidad. No solo el qué si no el PORQUÉ Planteó inmediatamente una solución ADECUADA (un "quick win" en vulgo-business) Explicó la solución que aportaba, en detalle. Dedicó tiempo, el adecuado según la venta esperada Pero, en cualquier caso, añadió - added value, vulgo ...- otro conjunto de soluciones factibles. Con lo que, de forma rápida, CERRÓ LA VENTA ...